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  • Redacción

Prohibido 🚫 Prohibir Por Javier Jaramillo Frikas

Prohibido Prohibir

Javier Jaramillo Frikas

Miércoles 20 de Abril 2021


Tres cosas:


1.-El presidente de México debe estar bien informado, de lo que dice, el peso de su investidura en sus dichos, y ser ejemplo de respeto a toda institución.


2.- Sin necesidad de una empresa consultora, si preguntan a 10 pobladores de Morelos si Cuauhtémoc Blanco ha hecho un buen trabajo luego de rebasar la mitad del sexenio, ocho, seguro, lo reprueban. Y si agregan si lo consideran honrado/honorable/ quizá aumente un punto la desaprobación. Blanco está reprobado socialmente. Políticamente no puede medirse con precisión porque el hacer política solo la ejercitan unos cuantos, en una gran mayoría de servidores públicos inútiles.


3.- La Operación Pago por Evento, está en plenitud por las entrañas e inmediaciones del Congreso Local, porque ya arreglados los diputados de Morena por instrucciones de su cúpula nacional (algunos inconformes no satisfechos con “el pago” deambulan entre el sí o no y están identificados), los llamados “aliados” se han arreglado con anticipación y van “por un cambio”. Queda probado que el PPW está más vivo que nunca y que en contraposición de las palabras mañaneras de López Obrador, la politiquería existe y ronda por cada pasillo de poder. En palabras llanas: compran diputados locales que eviten el quórum y Cuauhtémoc sea presentado ante la justicia ordinaria.


Ahora, sin prisa:


El presidente es un político-político, que ha manifestado siempre algún afecto por el ex futbolista. Es imposible no conozca exactamente qué hace Cuauhtémoc, con quiénes y de sus relaciones estrechas con personas de probada actividad criminal. Y su equipo de inteligencia —de Andrés Manuel— le puede precisar lugares y, sobre todo, fechas. Nadie ha desmentido y menos quieren tocar esos temas que, es evidente, si inquietan por una razón contundente: son y existen.


Ahora, no es obligatorio que Blanco sea culpable o responsable de lo que le acusan en este momento. Sin embargo, con defensas oficiosas-oficiales, es necesario que los mexicanos conozcamos que con palabras del hombre con mayor poder, desaparecen ipsofacto carpetas de investigación federales y locales, por ejemplo el probado Caso Primavera que implica a nueve personas, entre ellos cinco familiares directos de Blanco.


No está en la Unidad de Inteligencia Financiera, porque está hace ya año y medio o dos, tras investigar concluyó que existían elementos, la envío a la Fiscalía General de la República, aquí se hizo una carpeta que, incluso, trató de “ser vendida” al equipo blanquista por mandos enviados presuntamente con órdenes superiores de la fiscalía federal, no para desaparecerla, “más bien para que de nueve solo quedaran cuatro y ninguno ligado consanguíneo con el góber de Morelos”.


Pregunta que cualquier abogado, reportero o ciudadano, podría hacer a la FGR:


¿Existe una carpeta del Caso Primavera?


Porque el presidente no está facultado para ocultar o desaparecer documentos, y un hecho que López Obrador no lo haría, es un hombre “crédulo”—diría mi abuelita que estuvo cerca de los alimentos del general Emiliano Zapata—, pero no es corrupto. Eso, garantizado.


¿Porque se metió, entonces, en el tema de Cuauhtémoc Blanco?


No hay preguntas sin ser pasadas por “el escaner” de la comunicación de Palacio Nacional. Decidieron “aventarle un salvavidas”, que sirve y mucho viniendo de donde viene, pero en temas de justicia, será ahora o cuando termine Blanco y su Gavilla, que la prision los espera.


Será espectacular “una cuerda” familiar, emulando a aquellos de pequeñas cárceles, de los mañosos que desgobernaban el lugar, a las antes temidas Islas Marias, u hoy Altiplano, El Rincón o La Palma en Jalisco. Habría un momento que el tiempo agote el blindaje a este viejo ídolo deportivo transformado en vulgar y atrevido delincuente en una función oficial.


Ahora mismo, “los presuntos” deben estar celebrando “la exoneración” del mero jefe, que de impacto si, pero los órganos que proclaman autonomía —que de lado se borren el estigma de Graco Ramírez— no deben echar al Barranco que un rapaz gobernante rinda cuentas ante un juez.


Y los diputados del Congreso Local, en breve, le pondrán nombre y apellido a sus reales intereses con nombre y apellido, y un pequeño agregado:


“De a cómo..”


Si, millones de pesos, conservando el modelo de cerrar conciencias con sobornos exorbitantes.


Esta historia apenas inicia…

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