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  • Redacción

Prohibido Prohibir Javier Jaramillo Frikas Domingo 8/Mayo/2022

El Graco


Audaz, adrenalínico, forjado en terrenos espinosos, listo —mucho muy listo— , inescrupuloso, oportunista, Graco Ramírez Garrido Abreu, el gobernador anterior de Morelos, usó el momento exacto para su reaparición pública en esta entidad: cuando Cuauhtémoc Blanco, el actual titular del ejecutivo, se encuentra en la peor condición de su estadía por estas tierras, sin capacidad de maniobra, casi indefenso, probadamente reprobado, necio en no hacer política más lo que con sus asesores entienden como política. Nada, pues.



Las imágenes de Graco son elocuentes. A estas solo les falta “pie de foto” con textos del “líder” que hace décadas “Morelos necesita” o “¡Gracias por volver, volver, volver!”. Mientras en un evento con más nueces y el ruido que le hacemos por el personaje más que la acción o trascendencia, Graco en lo suyo con unos “Quihubo, quihubo, quihubo” y partía plaza, este mismo que muchos, muchos, imaginaban hoy como compañero de celda con su ex homólogo de Veracruz Javier Duarte, o su paisano de Tabasco, Andrés Granier. Esa era su siguiente estación, se gritaba.


Entrar en el debate de quién es peor de Graco y Cuauhtémoc es ocioso porque las acciones y los hechos nos indican que ambos han sido entre malos y extremamente peores gobernadores de Morelos.


Hoy, a casi cuatro años que Graco dejó el cargo, no es relevante meterse en la exploración si Graco es ya factor político para decidir el 2024. No lo es. O si Cuauhtémoc va a “jugar” en la decision del próximo gobernante. Hace rato agotó su arsenal, no tiene con qué y estará más ocupado en buscar senderos de escape.


Es claro que Graco, perversamente político, está en un rango muy superior al elemental Cuauhtémoc, como es un hecho que Morelos y su sociedad no necesita a ninguno de los dos.


Lo del Frente Cívico a saber donde llegue. Allá donde lo parieron —seguro la CDMX— o aquí donde le dieron uso Pro-Graco (no importa quiénes o cuantos hayan estado, era una puesta en escena para el ex gobernador) tampoco debe importar hoy mismo.


El 2024 ya arrancó, esta claro, como igual de evidente es que quienes decidan participar no necesitan a ninguno de los dos, que ambos son y serán una pesada losa en la acción electoral. Se les llama lastres.


¿Quien de estos podrá presumir una gran gestión? Ahí está el asunto.


¿Fue importante conocer lo del Frente Cívico por México? Por supuesto, es política. La forma que diseñaron su acto en Morelos logró el objetivo de Graco. Y ya. Nadie más se noto ni se conoció que hacían ahí.


Graco es oportuno, oportunisimo, es sobre todo oportunista. Estas últimas horas ha estado en los pensamientos de muchos aquí. Pero la realidad es tan fuerte que mañana será una historia más.


¿Y Cuauhtémoc?


Bueno, ahí está, sin idea qué pasa, seguramente preocupado si ya le medio entiende “a esto de la política” que los días por venir serán durísimos, sin equipo, sin ideas, y lo más serio: SIN TIEMPO.


Así, Cuauhtémoc hace cambios para que todo siga igual y nadie lo registra en este momento.


Y Graco, auto absuelto de cualquier cargo, de hechos y de conciencia, les echa un “Quihubole” a quien se le cruce.

Pero es un hecho que se va a meter hasta donde se lo permitan quienes dirijan este movimiento en Morelos, pero nadie, absolutamente nadie, querría llevarlo a sus actos de campaña.


Mejor su consejo que su presencia.


¿Y Cuauhtémoc?


No tiene caso gastar una letra más.

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